Todo cambia. Nuestra vida, nuestra forma de percibir la realidad, la gente que nos rodea, el mismo mundo, a cada segundo.

Vivimos en un completo estado de cambio, donde nada es estático, y hasta donde la misma locura ha mutado en algo, incluso, irreconocible.

Hoy alcancé ese estado, entre demente y cuerdo, donde el tiempo pasa, sin que me duela, sin que mi visión se distorsione por la desolación. Sin que una herida sangre de manera incontrolable, impidiéndome curar la desdicha.

Hoy admito que estoy loco.

Tengo una locura perfecta.

Pabli

sábado, 19 de marzo de 2011

Nunca estás cuando te necesito.

Me juras amor, intento creerte.

Pensar que tu ausencia, es culpa del destino,

Un mero azar…

Culpa de todos, menos tuya.

Pero llegó el momento de aceptar,

Que hace tiempo, comencé a perderte.

Hago cuanto puedo para engañarme,

Auto convencerme, y eso me hace daño,

Me aleja de aquellos que quieren abrirme los ojos,

Me causa fastidios con ellos, cientos de enojos.

Y ni siquiera estás para consolarme luego…

Vivo el día a día con la soledad,

Rogándole a Dios o alguien que te acerques.

Pero pones pretextos tan pobres,

A veces creo que dudas de mi capacidad…

Me hablas como si fuera idiota.

Daría todo por tener la certeza,

De que cuando te vayas,

No me matará la tristeza,

Pero no lo sé, y eso me tortura,

Me lleva al límite incierto de la locura.

Sigo tratando de creer que cambiarás,

Que una persona buena y noble,

Habita tu esencia,

Pero luego recuerdo tu maldita ausencia,

Y se caen mis sueños,

Destruyéndose en fragmentos pequeños.

El reloj marcha indiferente,

Marca mis minutos inciertos sin tu compañía,

Pensando que llegarás y se acabará la agonía,

Pero no lo haces, nunca lo haces…

Arribas tarde, siempre tarde…

Y aguanto mi dolor en solitario,

Creándome un amor imaginario,

Que se preocupa, que me consuela,

Que escuchando mis penas, se desvela,

Pero que de todos modos, no es real,

Sólo parte de mi demencia temporal,

Es a ti a quien mi alma llama en grito,

Aunque nunca estás cuando te necesito.

4 comentarios:

Rocío dijo...

Saquemos las dagas y las hojas de lechuga... mi chico romántico, cómo nos haces sufrir a traves de tus palabras!!!
Muy bueno, pff, como siempre, hermoso y tan triste.

Llovisna dijo...

Me siento tan identificada con "Nunca estás cuando te necesito", creo que alguna vez todos hemos tenido que pasar por ese estado, la verdad odio (recordar) tanto cuando me sentía así...todo el mundo te quiere guiar hacia una salida pero una no lo quiere, no lo puede aceptar porque como dices en la mente hemos creado un amor imaginario que es quien nos acompaña, nos sana, nos consuela, esa persona no está ahí cuando la necesitas y eso te mata por dentro, te carcome, te daña...Ahhh que horrorosa verdad, pero en fin. Lo bueno es que existe una salida, la cuestión es si la queremos tomar o seguir ahí, idealizando y esperando a que alguien que Es pero no Esta venga y te acompañe en tu sendero....
Angélica Villarreal.

lisy dijo...

Me sigo preguntando, que musa te inspira PABLI, tu poesia habla de mucho dolor a causa de un amor que no es correspondido y hasta deja entrever un poco de desprecio hacia la persona enamorada pero aferrada al amor que no existe.

Mucha pasion PABLI!

Besos y abrazos,

LISY

Kristen dijo...

Creo que todos sentimos esas sensacion que que no esta ahí cuando mas necesitamos apoyo, cariño..
Es dificil para una situacion que sabes que no va a ningun sitio y que solo sirve para hacerte daño.. solemos pensar que lo vamos a pasar mal.. pero... ¿no nos damos cuenta que ya estamos sufriendo? parece que no.. y seguimos aferrados a la ilusion de que volveran a estar ahi.. al final acabamos sufriendo las consecuencias de nuestros miedos... y las consecuencias de la realidad...

ME ha encantado sigue asi!! un besito!!